...soy una mina que solo hace lo que le divierte, el problema es que me aburro muy fácilmente...
viernes, 1 de octubre de 2010
viernes, 24 de septiembre de 2010
Triste...
Por mi tío que esta madruga nos dejó, después de habernos regalado tantos momentos hermosos e inolvidables.
Por estar a la deriva y sin saber que hacer ni para donde arrancar.
Por mi.
Por él.
Por los demás.
Porque quiero poder estar más tiempo con mis perritos y me siento culpable por no poder hacerlo.
Porque estoy cansada fisica y animicamente.
Por qué?
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Que hacer?
Que hacer cuando la monotonía y el agotamiento te regala una chispa? Una chispa q si la dejas pasar, lo mas probable es q se apague. Pero si querés, podes darle vida, aliento y convertirlo en fuego, en fuego q quema y se agranda interminablemente quemando tu presente y dándote uno nuevo o tal ves con el tiempo se vuelva otra vez chispa y muera abandonada. Que pasa con esas ganas de seguir ese impulso y dar a tu vida un giro de 180 grados dejando de lado todo lo que es, abandonando tu presente, dejando corazones rotos en el camino por eso q de repente te choco al corazón? Y q pasa si seguís ese impulso y todo sale mal? Y q pasa si querés volver atrás? Y q pasa si todo sale bien? Se puede vivir con el cargo de conciencia se haber dejado atrás, abandonados, corazones rotos q hoy todo lo dan por verte feliz?
Corazón dame paz, deja de latir tan fuerte, deja de buscar adrenalina, no me hagas mal.
lunes, 13 de septiembre de 2010
evadiendo mi realidad
10/09/2010
Tuve mucho miedo, me comencé a sentir rara; me bajo la presión y de repente solo tenia ganas de llorar. Le pedí las lleves y me fui al auto. Cuando entre recline el asiento y me acomode, al instante quede profundamente dormida. No quería hacer otra cosa q dormir. Mas de una hora después llego y me desperté. Una angustia profunda me invadía intensamente, no podía evitar q las lágrimas me brotaran. No podía explicar lo q me pasaba, simplemente estaba "pasada". Llegue a casa, comi algo y me fui a la cama muy temprano. Al día siguiente desperté un tanto mejor pero siguia teniendo miedo; miedo de como mi cabeza puede llegar a sorprenderme. Q pasa si esto recién empieza? Q hubiera pasado si no estuviera medicada como lo estoy?
viernes, 10 de septiembre de 2010
Estoy cansada; cansada de la rutina, de la mala onda de la gente, de la gente que destruye en vez de construir, de la gente de mierda, de el transito, de hacer colas interminables para tomar un bondi para volver a casa, del tipo que me pide monedas y como no se las doy me grita en la cara, del chorro que entro al resto mientras estábamos almorzando a robar a nuestra mesa.miércoles, 8 de septiembre de 2010

martes, 7 de septiembre de 2010
Nueva mirada
Es casi primavera gentes!!! Disfruten su cuerpo y los de los demás también ;)
martes, 8 de diciembre de 2009
Hay algo que estoy aprendiendo hoy... sé que soy ilusa y muy confiada, más ilusa que confiada. Me trajo muchas lágrimas, impotencia, dolor y malos momentos ser así. Hoy llego a una conclusión; no me importa, no me importa cambiar, estoy orgullosa de lo que soy y los que se aprovecharon de eso para usarme... me dan mucha pena... están más lejos que yo, aún, de la felicidad. Que triste es no valorar a quién da todo por uno, al que se muestra y actúa incondicional. Admito, me dolió y me duele dar todo y que me den vuelta la cara de un cachetazo, pero... lamentablemente o no.... sigo poniendo la otra mejilla y me siento orgullosa de eso :)
jueves, 12 de noviembre de 2009
jueves, 13 de agosto de 2009
viernes, 7 de agosto de 2009
...
Pasaron horas.
Caminaba por la plaza, pase por las orillas de ese colchón que mostraba, triste y desolado, manchas de sangre sobre él. Seguí. Caminé varios metros y podía ver como ella despertaba, asomaba su larga cabellera negra y su gran flequillo por sobre las mantas, abría dos grandes ojos casi negros y miraba todo a su alrededor. No tendría más de 12 o 13 años. Voltee a mirarla y a sus espaldas, parados y apunto de asechar había varios osos marrones y gigantes parados en dos patas. La miré y le grité que corra, que venga conmigo. Levantó su cuerpo tan delgado y comenzó a correr hacia mí sin mirar atrás.
La tomé y corrimos juntas, trataba de protegerla todo el tiempo, de que se sienta segura y cuidada, pero no sabía para donde huir. Busqué un lugar donde esconderme y vi un edificio donde la puerta de entrada se estaba cerrando. Corrí para alcanzarla pero la puerta se cerró, pero rebotó y se volvió a abrir. Entré corriendo, apresurada llevándola a ella conmigo. Las paredes eran de vidrio y logré ver del otro lado a la encargada del edificio que me hacia señas diciéndome que no podíamos estar ahí. Le grité que corra, que estaba en peligro, pero los vidrios que nos dividían no la dejaron escucharme. Mientras subíamos al ascensor, mientras la puerta se cerraba, pudimos ver las dos como los gigantes osos la alcanzaban y destrozaban con furia. Sin decir ni una palabra seguimos subiendo en el ascensor que se movía de manera extraña, como banboleandoce hacia los costados. Podíamos ver a través de una ventana del ascensor que algunas personas nos pedían ayuda desesperados y no podíamos hacer nada. Solo estábamos nosotras dos, nadie más que nosotras dos.
Fue en ese instante, en ese preciso momento que mi cuerpo se estremeció, el estomago me comenzó a doler y desperté. Desperté con una tristeza profunda y un terror tremendo inundaba todo mi ser. No logré volverme a dormir sin tener pesadillas terriblemente angustiantes, pero con escenas normales, que nada tienen fuera de lo común. Cada sonido, cada sensación me despertaba y el pecho se me un día y un dolor inmenso sentía en el corazón.
jueves, 6 de agosto de 2009
chin pum!
lunes, 22 de junio de 2009

Era mi horario de almuerzo así que salí sin rumbo fijo. Era un jueves 5 de febrero de 2009. Los pasos me guiaron hasta mi casa, no tenía hambre, ni siquiera recuerdo si tenía algo para almorzar en casa. Deje la cartera y fui a la cocina a buscar una botella de Vodka que tenía guardada de hacia mucho tiempo y la puse sobre la mesa ratona frente al sillón. También fui por la caja de clonazepan 0,5 donde quedaban unas 18 pastillas y media, las saqué todas de su blister y las acomodé al lado de la botella de Vodka. Busque la cámara de fotos, me senté en el sillón, me saque los zapatos y le saque un par de fotos a esa escena; a la botella casi llena de Vodka y las 18 y ½ pastillas de clonazepan sobre el mantel cuadrille naranja. Tomé todas las pastillas sobre mi mano y las metí todas juntas dentro de mi boca. Le saqué la tapa al Vodka y me propuse tomar toda la botella. Cuando me tomé la mitad del Vodka que había en la botella me di cuenta de lo que estaba haciendo y de que ya no había vuelta atrás, que no sabía como era eso, no sabía cuanto iba a durar, cuanto iba a estar conciente y si algún día volvería a despertar, ni como lo iba a hacer. Me asusté; me asusté porque me di cuenta de si llegué a hacer algo así fue porque estaba mal, porque realmente estaba mal y me asusté por no haberme dado cuenta de lo mal que estaba, de no haber parado todo a tiempo, de no darme cuenta de que no estaba todo bien. Agarré el teléfono y llame a Santi sin poder parar de llorar: “Me acabo de tomar 18 pastillas de clonazepan con media botella de Vodka! Quiero que sepas que nada de esto tiene que ver con vos, que te quiero mucho y que hago esto porque yo estoy mal y nada tiene que ver con nadie”. Después de varias llamadas, de varias veces que oí sonar el teléfono mi cabeza se recostó sobre el sillón y dejó de escuchar.
Sentí una mano acariciando mi cabello, me moví levemente y escuché una vos familiar que decía: “Por fin Solcito! Que susto nos hiciste pegar”. Quise abrir los ojos pero solo podía ver bultos; ví un bulto en cuclillas frente a mi y unos dos bultos más uno o dos metros más allá de donde yo estaba. Vuelvo a cerrar los ojos. Escucho una bicicleta entrar y otra vez esa vos familiar sonaba: “llegaste!”
Me encontraba sentada en una cama, no recuerdo que llevaba puesto, pero si que tenía una necesidad enorme de hacer pis. Vi la enorme cama completamente blanca, la habitación también blanca en su totalidad y una cortina del mismo color, calada que me separaba del resto del mundo, pero que me dejaba ver que del otro lado estaba parado AgusMi. Al lado mío Santi. “Quiero hacer pis” fue el primer sonido que recuerdo; emití. Fue difícil ir al baño, no recuerdo si porque tenía unos de esos camisones que te ponen en las clínicas o si porque tenía que arrastrar ese perchero frío de caño que cargaba el suero que se conectaba a mi mano o talves ambas, o talves ninguna; no lo sé.
Desperté en una cama completamente blanca, pero no la misma que la anterior. Esta vez la habitación tenía más que un solo color porque los muchos caños e interminables cables eran grises. Intenté moverme y el dolor en mi mano izquierda me terminó de despertar. Quise sacar esa gruesa aguja que penetraba en mi mano y me di cuenta que tenía un cable conectado al dedo que según parece media mis pulsaciones. “Quiero sacarme esto! Sacame esto!” le dije a Santi que otra vez estaba al lado mío. Él llamo a alguien y vino una enfermera; “me duele mucho!” le dije. Me sacaron esa aguja horrible y trataron de conectarla en otro lado, no pudieron y volvieron a intentar otra vez. Esta vez lo lograron y ya no me dolía.
Recuerdo a Malena mirándome a los ojos, acariciándome el pelo, tomándome de la mano y diciéndome: “todo va a estar bien, tranquila”.
Recuerdo llamándola a mi mamá para contarle lo que pasó.
Recuerdo pidiéndole a Santi que no se vaya, que no quería pasar la noche sola ahí.
Sentado, recuerdo muy lejos de la cama, un psiquiatra me decía: “Lo más probable es que tengamos que trasladarte a una clínica psiquiatrita”
Recuerdo a la mamá de Santi sentada lejos de mi cama.
Recuerdo darle las llaves de mi dpto a Jesi para que “acomode” todo para cuando yo llegue. Recuerdo decirle que pase a buscar mi revista Ohlalá por mi trabajo para poder verla en casa.
Viernes, 6 de febrero de 2009, ya estaba terminando la tarde cuando a partir de una segunda opinión de otro psiquiatra, me dieron el alta y partí a mi casa.
viernes, 19 de junio de 2009



